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postulados de koch - pdf

GALENUS / HISTORIA / Robert Koch
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Robert Koch (1843-1910):
El médico e investigador cuyos
descubrimientos ayudaron a millones
En la segunda mitad del siglo XIX, el criterio científico objetivo se consolidaba cada vez más,
en espacial en la medicina alemana. Robert Koch, un joven y modesto médico, casi autodidacta
en sus proyectos de investigación, logró descifrar la causa de la tuberculosis, la enfermedad
que causaba mayores estragos en esa época. También hizo investigaciones sobre al ántrax,
el cólera y formuló los postulados que fueron base para la futura investigación bacteriológica
y epidemiológica. Su legado es inmenso; inclusive, muchos de sus colaboradores hicieron
grandes descubrimientos de los que aun nos beneficiamos.
Especial para Galenus
Marco Villanueva-Meyer, MD
R
obert Koch nació en Klausthal, un humilde
pueblo minero cerca a Hannover, Alemania.
Su padre era ingeniero de minas y él fue el tercero
de 13 hermanos. Fue un niño brillante y se dice que
aprendió a leer solo, del periódico.
Sus estudios y sus inicios como médico
En 1862, fue a la Universidad de Göttingen a estudiar
Medicina. Allí tuvo como profesor a Henle, quien en
1840 había publicado que las infecciones eran causadas
por organismos parasíticos vivos. Ya graduado, fue a
Berlín por un semestre a las clases de Rudolph Virchow,
que era la gran figura de la medicina mundial. Después,
trabajó en el Hospital de Hamburgo y sirvió como
voluntario en la guerra franco-prusiana. Finalizada la
guerra, fue designado médico sanitario del distrito de
Wollstein. Al cumplir 28 años, su esposa le regaló
un microscopio, que fue la pieza más importante del
“laboratorio” que armó en su casa. Allí empezó a hacer
investigaciones, solo y como autodidacta, para estudiar a
los agentes patogénicos. Se dice que él soñaba con ser explorador y que ese microscopio le abrió un nuevo mundo.
Investigador autodidacta y el carbunco
En aquella época, el carbunco era un problema epidémico, matando a los animales o rebaños muy rápido y
sin explicación. Koch encontró en la sangre de estos
animales unos bastoncitos que no estaban en la sangre de
los animales sanos. Al inocular a ratones sanos, vio que
enfermaban y morían. Pero hizo algo más importante:
cultivó las bacterias en un suero que mantenía en una
incubadora rudimentaria, con una lámpara de aceite.
Así, pudo observar el ciclo de vida completo de estas
bacterias y cuando inyectó algunas que correspondían
a generaciones posteriores, vio el mismo efecto: los
ratones enfermaban y morían. Esos estudios le tomaron
unos seis años. Pero tenía la prueba de que los microbios
causaban la enfermedad.
Escribió a la Universidad de Breslau. Lo recibieron
los profesores Cohn y Cohnhein, al inicio incrédulos
y, luego, fascinados y sorprendidos. Por tres días y sus
noches hizo demostraciones aceleradas del proceso.
Él hacía todo con una pericia inigualable y sorprendente, más aún por ser autodidacta. Mostró una gota
de sangre de un animal
infectado y mencionó
que si uno de los microbios que veían se dividía
en veinte minutos, en un
día tendría cerca de 20
millones de gérmenes y
la sangre estaría completamente invadida y el
animal moriría.
Koch les había presentado al bacillus anthracis.
Era la primera vez que
se descubría la causa
bacteriana de una enfermedad de los animales y del
hombre. Hasta ese momento, se creía que la variedad
de gérmenes se debía al polimormismo o sea, la transformación de uno en otro. Su trabajo se publicó en
1876 y Koch se volvió famoso inmediatamente. Pero,
durante los siguientes cuatro años, Koch siguió investigando en su casa, haciendo fijaciones y fotografiando
bacterias.
Traslado a Berlín
Los trabajos de Koch no pasaron desapercibidos para
las autoridades alemanas. Así, en 1880 fue designado
Director del Laboratorio de Bacteriología del Departamento Imperial de Higiene en Berlín. De esa manera,
pudo dedicarse por completo a las investigaciones, en
especial sobre tuberculosis y cólera. Desde entonces y
hasta 1892, se desplegó todo su genio.
Un buen día vio al microscopio unos bastoncitos
coloreados de azul que presentaban una ligera curvatura.
Les siguió la pista hasta convencerse de que se hallaban
en todos los tuberculosos.
En marzo de 1882, anunció el aislamiento y cultivo
del bacilo de la tuberculosis, que era la causa de una
de cada siete muertes y la primera razón de muerte
por infección en niños en Europa. El trabajo de Koch
consistió en aislar el microorganismo causante de esta
enfermedad y hacerlo crecer en un cultivo puro. Con el
cultivo puro pudo inducir la enfermedad en animales de
laboratorio, aislando de nuevo el germen de los animales
enfermos para verificar su identidad, comparándolo
con el germen original.
La mayoría de las bacterias que afectan a los
humanos se ajustan a estos postulados, salvo
excepciones como el Mycobacterium leprae, que
no cumple con el tercero de los enunciados.
Presentación en Berlín: reacción de Virchow
Fue el 24 de marzo de 1882 en que se reunieron los
más ilustres médicos y científicos de Alemania para
escuchar a Koch. Muchos consideran que esa fue una